POEMA DE LA PRECIOSA 10 (continuación)
Sobre los rigores del tiempo
invernal,
El hielo es perpetuo, las
nieves igual,
El cielo brumoso y el viento
glacial;
Tan solo es tranquila la casa Hospital.
Tan solo es tranquila la casa Hospital.
Se comprende la necesidad de crear una parada y fonda en un lugar como éste, y realmente hay muchos días en los que se siente la sensación que inspira estos versos, con un clima horrible y calentitos dentro. La verdad es que hace falta mucha "vida interior" por estos contornos; ahora ya tenemos vehículos con tracción, ruedas de nieve o cadenas, pero hasta no hace tanto tiempo no se podría salir. Supongo que por esa razón aquellos canónigos, como D. Alejo Sorbet Ayanz o D. Agapito Mtz. Alegria, escribieron historias de Roncesvalles tan sugestivas. Un mundo reducido reducido al interior de estos muros, con clusura y la buena base que encontarban en archivo y biblioteca, llenaron con su fértil imaginación las lagunas de lo real.
Roncesvalles ha sido es y será la más auténtica TERRA MÍTICA.
Otro asunto son las antiguas crónicas del subprior Huarte y las de Burges de Elizondo.
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