Con este reverendisimo S. Pablo acaba la serie del borde, cuya lectura completa puede ser: Los martires, S. Esteban el primero, dan testimonio con su muerte de aquello que fue revelado a los Apóstoles y anunciado en el Antiguo Testamento.
A S. Pablo se le suele representar con una gran espada, unos dicen para significar que fue soldado romano hasta su caida de caballo y otros porque fue decapitado con una espada.
A partir de las próximas entradas pondremos los esmaltes interiores comenzando por abajo, pues, aunque la pieza tiene varios niveles de lectura y se puede leer en varios sentidos, el que más me gusta es el que se emplea para la lectura de la mayor parte de loas retablos: de abajo hacia arriba.Días después se decidió cercar el hallazgo para que pudiera verse y no tocarse. Pasaron 22 años hasta que se colocó la escultura donde la podemos ver hoy en día. Y gracias que se decidió restaurar la antigua, pues la idea inicial era hacer una escultura nueva. Bastante fue con las que hicieron en 1622 al retirar la medieval de la iglesia colegiata!
Cuando restauraron la iglesia de los años 1940 al 45, se retiraron de la cabecera de la iglesia y las pusieron en el claustro como vemos en esta foto. En este tiempo están detrás de la reja de S. Agustin, a la izquierda.


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